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REF.A
COD.004/SVQ/01
Estrategias Subversivas de Ocupación Urbana/
Proyecto:
CASA INSECTO
Ciudad:
Sevilla/
Fecha:
2001
ESP/ENG/FRA/POR/ITA/DEU

TXT/



CASA INSECTO

LA ESTRATEGIA DE LA GARRAPATA

 

-Ocupación de árbol con refugio provisional.

-Resistencia a la política urbana.

-Sistema ligero de construcción.

-Estrategia de colonización reversible.

-Dinámicas de adhesión social.

-Acción lúdica desestabilizadora.

-Secuencia temporal instantánea.

 

Invitado por la plataforma Alameda viva, con  la cual tengo ciertas complicidades personales e intelectuales, a reforzar una posición de resistencia ocupando los árboles de la Alameda en Sevilla,  proyecto la casa-insecto.

 

Siguiendo las premisas fundamentales de una guerrilla urbana eficaz, se diseña con módulos y piezas de  montaje inmediato. Las carcasas darían una protección eficaz frente a posibles agresiones con pelotas de goma o chorro de agua a presión. La estrategia nocturna de montaje, precisa unos 4 montadores para un tiempo máximo estimado de dos horas. En su primer montaje, se turnaron hasta 8 personas debido al carácter lúdico y participativo que tomó la acción. Salita, Pepe, Raúl, Manu, Jaime, Jose, Herman, Santi.

 

Un nivel horizontal situado a 4,5  metros de altura, una carcasa inferior a modo de estómago-almacén y una carcasa superior deslizante de protección, conforman junto con las piezas de la estructura de fijación y soporte al árbol, un cuerpo que posee una peculiar ventilación-insecta  que recorre su interior de forma continua,  permitiendo una habitabilidad placentera en la época estival   en la cual se desarrolla su temporal estado de ocupación.

 

Las intenciones implícitas de la acción de agitación urbana y sin entrar a justificar lo que ya es obvio, en cuanto a la incapacidad del planeamiento urbanístico a definir el desarrollo y crecimiento de la ciudad que se ve incapaz ante cambios de actitud política, sumisión absoluta a  los ritmos del mercado y especulación del suelo,  mi pretensión personal, y la de otros con la misma actitud crítica, es la de recodar que en el desarrollo de la ciudad, los individuos y grupos humanos siguen teniendo una capacidad, aunque mermada considerablemente , de actuar y decidir sobre el uso y manera de actuar sobre ella.

 

Más allá de una mera actitud ecológica, sobre los protección de los árboles a talar, es una estrategia  de oposición a un cambio dirigido, y en muchos casos obligado, de población y con ello de estilo de vida urbana, que no sólo afecta a los vecinos del lugar, sino al enorme y diverso contingente humano que usa el espacio de La Alameda.

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UNIDAD DE EJECUCIÓN

 

Un vecino se manifiesta ocupando árboles en el barrio de La Alameda de Sevilla, contra un plan urbanístico demoledor, no consensuado con la ciudadanía, cuya labor especulativa y destructiva se inicia con la tala de árboles. La estrategia de ocupación, planeada en asamblea por los diferentes colectivos sociales y culturales del barrio, consiste en colocar, en árboles estratégicamente elegidos, diferentes estructuras para vigilancia y cobijo, llamadas "garrapatas", con el objetivo de configurar un campamento aéreo lo más amplio posible (la llamada "Villa Ardilla"). La "garrapata" unipersonal está construida con perfilería de acero y recubrimiento de láminas de espuma de PVC, y se compone de un nivel horizontal (situado a 4,5 m de altura), recubierto por una carcasa inferior a modo de estómago-almacén y una carcasa superior a modo de caparazón protector de lluvia, viento, pelotas de goma y posibles chorros de agua. Está fijada a presión sin dañar el árbol y queda a suficiente altura para dificultar el acceso y no entorpecer el desarrollo normal de las actividades del campamento de tierra. Incluye una peculiar forma de ventilación que recorre su interior de forma continua, permitiendo una habitabilidad placentera en la época estival durante la que se desarrolla la ocupación.

 

Sujeto > Vecino

Colaboradores > Colectivo Alameda Viva, colectivo La Fiambrera, vecinos de diversos barrios sevillanos y Raúl, Pepe, Salita, Carlos, Jaime, José y Hermann, que participaron en el montaje

Materiales > Perfiles de acero, planchas de espuma de PVC, tablero de madera y elementos de sujeción

Descripción > Habitáculo para una persona que se sitúa en la copa de un árbol, a 4,5 m del suelo

Superficie > 1,44 m2 + almacén 

 

 

 

ANTECEDENTES

La Alameda y San Luis

 

La Alameda de Hércules es uno de los pocos espacios verdes que existen en el casco antiguo de Sevilla. Ha sido un paseo arbolado desde el siglo XVI y mantiene todavía dos columnas de origen romano, con una escultura que da nombre al lugar. Hasta el día de hoy La Alameda ha sido un lugar de reunión vivo, donde se organizan mercadillos regulares, fiestas y actividades populares. En el 2001, el Ayuntamiento aprobó la construcción de un aparcamiento subterráneo para mejorar la circulación en el centro de la ciudad. Con estas obras se pretendía además incentivar el interés de los promotores, transformando la imagen deteriorada del barrio, tras años de albergar droga, prostitución y otras situaciones de exclusión social.

 

La obra implicaba la tala de los árboles del paseo. Ante esta amenaza, el movimiento social de La Alameda reaccionó acampando en el paseo y paralizando las obras de un proyecto impuesto desde la Administración, basado en la especulación y el cambio de población.

 

 

 

ESTRATEGIA Y PROCESO

Campamento en altura

 

El colectivo Alameda Viva, junto a distintas personalidades del barrio, organizó un campamento de resistencia para impedir la tala de árboles y protestar e informar acerca de la implantación de un plan urbano que ignoraba los intereses y necesidades de los vecinos. Uno de los vecinos aprovechó la estructura de una escultura que nunca había podido instalar para montar la "casa insecto" o "garrapata" en la copa de un plátano de Indias. La "garrapata" constaba de un plano donde podía dormir una persona, cubierto por dos caparazones que lo aislaban del entorno: uno inferior, que servía como almacén o "estómago", y otro superior con función de cubierta, para protegerse de las inclemencias del tiempo o de posibles agresiones. Se sujetaba al árbol por dos puntos abrazando a presión el tronco, de manera que, sin herirlo, garantizaba la estabilidad y seguridad de su morador.

 

La "garrapata", junto a otros artefactos diseñados y montados por diferentes equipos de vecinos, formaban el campamento aéreo o "Villa Ardilla", que completaba la actividad en tierra, sirviendo como reclamo visual para los paseantes.

 

A través de los medios de comunicación, se convocó a algunos miembros del Ayuntamiento en La Alameda para intentar llegar a algún acuerdo. Tras múltiples visitas y reuniones, los responsables prometieron detener las obras y revisar el plan, lo que la mayoría del colectivo consideró una victoria. El campamento aéreo se desmanteló por decisión colectiva, pese a la oposición de algunas personas. Un mes más tarde, aprovechando el inicio de las vacaciones de agosto, las obras se reanudaron.

 

 

 

EVALUACIÓN

Inoperancia municipal

 

Al no respetar los pactos contraídos verbalmente, el Ayuntamiento dejó clara su manera de operar, pero los integrantes de la asamblea no pudieron reaccionar a tiempo para organizarse y frenar los trabajos nuevamente. Al final, unos meses más tarde, las obras tuvieron que ser suspendidas por falta de fondos; el Ayuntamiento intentó disimular su inoperancia pretendiendo que las obras se habían anulado por la demanda popular.

 

El trabajo en asamblea y la acampada fortalecieron el vínculo entre los vecinos que participaron, creando un grupo que en el futuro seguiría estudiando las actuaciones del Ayuntamiento.

 

La "garrapata" se puede leer como un elemento arquitectónico de guerrilla urbana, diseñada para la resistencia pacífica de larga duración. Su fácil montaje permite colonizar rápidamente espacios urbanos altos, mientras que su comodidad interior y la capacidad de almacenaje posibilitan una ocupación prolongada. Al estar protegida por el caparazón, se anula la posibilidad de un desalojo violento (pelotas de goma, chorros de agua), induciendo a las partes a dialogar.

 
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